Cristina Gómez | Valencia

Dance is my heroine

14, 15 de enero a las 19:00h
DANZA
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Desear no ser tú y acabar siendo más tú que nunca. “Dance is my Heroine” habla de likes, de atreverse a ser, de permitirse fracasar, de desconectarse un rato y devolverle al cuerpo el poder para experienciar la vida ‘real’. También es un tributo a tres mujeres que han hecho historia: Yvonne Rainer, Pina Bausch y Deborah Hay. Una propuesta escénica multidisciplinar cargada de humor y reflexión que combina danza, texto y vídeo.

Dirección, Coreografía, Interpretación, Dramaturgia, Iluminación, Selección Musical, Texto, Vídeo Y Vestuario: Cristina Gómez
Mirada Externa: Cris Celada / Dani Hernández
Acompañamiento Técnico: Carlos Molina

Proyecto Apoyado por: Aecid, Centro De Residencias Artísticas Matadero (Madrid), Sala Carme Teatre (Valencia), L ́estruch Fàbrica de Creació (Barcelona), Arropaineko Arragua (Euskadi) Y Hammana Artist House (Líbano).

¿Has visto a algún niño/a que no baile cuando escucha música? ¿Has probado a bailar el silencio? ¿Conoces tu cuerpo? ¿Cuándo fue la última vez que bailaste con tu padre? Estas son algunas de las preguntas que aparecen en “Dance is my heroine”, un proyecto artístico multidisciplinar que surge del aburrimiento y la curiosidad, en Inglaterra en julio de 2017 cuando la bailarina manchega Cristina Gómez encuentra un disfraz de Wonder Woman en una tienda de segunda mano.

Utilizando el imaginario colectivo vinculado a esta superheroína, comienza un trabajo que se nutre del encuentro con lo inesperado y que propone un juego entre la imagen filmada, fotografiada y virtual de un personaje que la bailarina se inventa, Fanny De Funny. La cultura popular audiovisual pre-internet, las redes sociales, la danza contemporánea y las prácticas escénicas postmodernas son fuentes de inspiración del proyecto, también situaciones reales pertenecientes a la cotidianidad.

A través del humor y la desmitificación del estereotipo de la superheroína, y por tanto de la “supermujer”, el proyecto pretende abrirse a la ambigüedad y al absurdo. Se trata de un trabajo feminista que abarca además de esta temática otras como: la construcción de la propia identidad en la era digital, la necesidad de acumular “likes” como si de un bien de prestigio social se tratara, la desconexión con el cuerpo y el entorno, y sobre todo, propone usar el movimiento y la danza como herramienta para experienciar la vida de una manera no virtual. Además, la pieza hace referencia a algunas heroínas que escribieron y escriben la historia de la danza, en concreto nos acerca al trabajo y los preceptos artísticos de Yvonne Rainer, Deborah Hay y Pina Bausch.