del 4 al 8 de noviembre

Residencia de Creación

Raira Rosenkjar | Euskadi

«Tetas»


LA FUNDICIÓN, en su apartado de acción como Centro de Recursos, y en relación a los procesos de investigación, creación y producción, conecta con la necesidad de las compañías de disponer de un espacio para llevar a cabo estas fases de su/s proceso/s, para lo cual se propone colaborar con éstas ofreciendo equipamiento y espacio de trabajo en las fechas previas a la presentación de la pieza en el programa de La Fundición. Por otro lado, como Espacio interesado en desarrollar la conexión con las audiencias y otros profesionales, La Fundición plantea la Residencia como una herramienta de acercamiento que tienda puentes entre los procesos creativos, los artistas invitados y los locales, y todo aquel interesado en conocer más de cerca el entramado de la puesta en marcha y/o en escena de una nueva creación y su dramaturgia.

Creación: Raira Rosenkjar
Diseño de sonido: Malka Julieta
Técnica: Izarne Oyarzabal
Apoyo coreográfico: Sasha Arratibel Agirre
Ojos externos: Juana Lor y Josefina Zuain
Arte: Bernarda B. Garmendia Garcia

Un bosque cerrado y niebla, mucha niebla. Hace calor, es húmedo. Las cosas pierden sus contornos, se difuminan en el vapor que sale de la tierra, de los árboles que transpiran, de las hojas en descomposición que cubren el suelo. Sonidos de agua y de animales no identificados hacen la melodía del ambiente. Un latido constante como el de un corazón o como el de las olas del mar que trajeron guerreros en un barco de un territorio distante. El bosque se abre y se revela un rayo de luz, iluminada una Loba amamanta a dos criatura humanas. No, no es una Loba, es Shakira.
«Tetas» es un solo de autoficción escénica de Raira dos Santos, producido por Kafuné Kolektiboa, en su primera etapa de creación. En él una mujer que fue tetas antes de ser mujer y por ser tetas no pudo ser nada más que no mujer, invita al público a acercamientos progresivos mientras comparte sus deseos, delirios y mitos fundadores.
En escena, tetas que se mueven hipnótica y caóticamente. Amamantar a quien quiere acordarse de cómo es ser amamantado, mientras se mira a los ojos a quien amamanta. Sentir cariño, ternura, estar cachonda y profundamente confundida. Principalmente confundida. El movimiento corporal/coreográfico viene en esta dirección, difuminando los límites como ejercicio de disolución de fronteras, como ritual de conexión con otros tiempos y modos de hacer. Tetas desbordantes que son el yo y le otre a la vez. Bailar. Bailar para darle cuerpo a su propia confusión.